Tu empresa puede existir.
Puede tener una buena web.
Puede publicar todas las semanas.
Puede incluso posicionar bien en Google.
Y aun así...
La pregunta ya no es solamente si Google te encuentra.
La pregunta es qué sabe la IA sobre vos.
No se trata de llenar textos de palabras clave.
No se trata de mencionar “ChatGPT” veinte veces.
No se trata de publicar contenido producido en masa con IA.
No se trata de encontrar un hack secreto.
La huella de información que una organización deja disponible para que sistemas generativos puedan identificarla, interpretarla y contextualizarla.